
Normalmente entendemos la higiene como sinónimo de pulcritud tanto
en las personas como en los lugares y cosas. En efecto, la higiene siempre es
considerada como una cualidad positiva en cualquier caso: si, por ejemplo,
vamos a comer en un restaurante, usar un baño público o alojarnos en un hotel,
es innegociable que estos establecimientos sean higiénicos, pues de lo
contrario nuestra salud podría verse afectada.
Asimismo, esperamos que las personas que nos rodean tengan una
apariencia higiénica tanto en sus cuerpos, como en su ropa y accesorios.
Normalmente este tipo de personas suelen ser llamativos porque de algún modo
hacen que mejore el ambiente en los sitios que se encuentran presentes. Por el
contrario, suele suceder igualmente que las personas que no tienen buenos
hábitos de higiene sean excluidas en mayor o menor grado.
Siendo esto así, podríamos concluir que la higiene personal
ciertamente produce un impacto sobre nuestra felicidad,
es decir: somos más felices en la medida en que tanto nosotros como las
personas que nos rodean tienen estos hábitos. Ahora bien, luego de leer esto
puede que te preguntes en qué consiste y cómo podrías mejorar tu higiene
personal. ¡Continúa leyendo!
¿Qué es la higiene personal?

El concepto de higiene personal está referido a una completa
limpieza y cuidado corporal, lo cual abarca, entre otros hábitos, el de
bañarse, lavarse las manos y tener una correcta higiene bucal. Veamos cada uno
de estos hábitos:
Tomar un baño diario

Independientemente de la edad, ducharse es un hábito absolutamente
necesario para nuestra salud. En climas calurosos se recomienda que se haga al
menos una vez al día, y en climas fríos cada dos o tres, en el supuesto de que
no se esté realizando un esfuerzo físico mayor. De lo contrario, nuestra piel
posiblemente absorbería gérmenes e impurezas que podrían dar lugar a que
padezcamos infecciones y otras afecciones; además, al tomar un baño eliminamos
las células muertas de nuestro cabello y piel, así como las secreciones de las
glándulas sudoríparas y sebáceas, evitando así el mal olor corporal. Por otro
lado, podemos emplear los baños para acelerar nuestro metabolismo, si lo
hacemos con agua caliente, o bien para relajarnos más bien empleamos agua
templada; y para quienes tienen pareja es una delicia hacerlo acompañados
de vez en cuando.
Lavarse las manos

De acuerdo a un artículo publicado en el sitio web del diario
español El Mundo, es posible prevenir el contagio de ciertas enfermedades, así
como evitar muchas infecciones teniendo el hábito de lavar nuestras manos, lo
cual puede hacerse en quince segundos. En efecto, según el mencionado artículo,
en las manos de una persona promedio pueden haber unas ochocientas mil
bacterias, además de ser una importante fuente de gérmenes, por lo que resulta
necesario lavarlas cuando están sucias, lo cual incluye hacerlo luego de
ir al baño, tocar billetes y tapar nuestras bocas al estornudar o toser, tocar
mascotas y manipular alimentos crudos.
Higiene bucal

Asimismo, el cuidado de nuestros dientes reviste capital
importancia, pues una higiene bucal inadecuada no solamente acarrea mal aliento
y enfermedades bucales sino a una eventual pérdida de nuestros dientes, los
cuales son fundamentales para triturar bien nuestros alimentos y poder así
tener una nutrición adecuada. Si quieres más información sobre la higiene
bucal, lee este post.
El Camino a la felicidad
En el libro El camino a la felicidad, además de abordarse el tema de la
higiene personal y la salud en
general, se recogen una serie de principios que aplicados nos garantizan
una base sólida para que tanto nosotros como las personas que amamos tengamos
una existencia feliz. Así que si estás seriamente interesado en asumir el
control de este y todos los aspectos de tu felicidad, adquiere este libro la espectacular película basada en el mismo.¿A qué
esperas?
¡Ordena ya tu copia del libro o la película de la obra El camino a la felicidad haciendo click en los anteriores
enlaces!
Comentarios
Publicar un comentario